Mi relación con El tiempo entre costuras es muy extraña pues a pesar de que Chile no tenga costumbre en la transmisión de dramas de épocas (que no usen el contexto para tramas de violencia y todas las vulneraciones imaginables) esta serie fue transmitida hace un par de años. Lamentablemente no tuvo buenos resultados y terminaron cambiando el horario a uno más tardío que me fue imposible seguir.
Desde aquel momento no pude dejar de pensar en esta producción que volvía a mi mente constantemente, incluso traté de verla en otras plataformas online hasta que la encontré en Netflix.
El tiempo entre costuras
El tiempo entre costuras comienza un poco antes del inicio de la Guerra Civil Española cuando Sira, una joven ayudante de costurera, abandona lo que sería un porvenir seguro pero algo aburrido para sus expectativas y termina en Marruecos involucrada en una trama de espionaje durante la Segunda Guerra Mundial.
Lo que me llamó la atención desde que la vi por primera vez es su fotografía. A pesar de ser una serie grabada en 2011 y transmitida en 2013, tiene una calidad casi cinematográfica y una elección de paisajes que logran mostrar lo diferente de todas las situaciones que se narran. No ha sido un trabajo fácil ya que la serie pasa por Madrid, Marruecos y Portugal.
Por su parte, el vestuario es de una estética exquisita, lo cual se agradece para una serie que se centra en una modista pero también muestra una preocupación para remarcar las diferencias entre los años, lugares y clases sociales que se abordan. La misma evolución de Sira puede ser analizada a través de la ropa que lleva.
Otro punto que quisiera destacar son las actuaciones, posiblemente el mayor acierto es la elección de Adriana Ugarte como Sira. La actriz de La Señora logra llevar a su personaje por una amalgama de emociones desde la más pura ingenuidad hasta un atrevimiento y determinación envidiable. Sira es un papel multifacético que ella interpreta notablemente. No puedo dejar de lado otras actuaciones que me parecieron destacables como las de Peter Vives interpretando a Marcus Logan (el héroe romántico que mi vida necesitaba) y Hannah New como Rosalinda Fox. Esta selección de los actores respeta la diferencia de origen de los personajes del libro. Roles angloparlantes interpretados por actores extranjeros (como Hannah New) e incluso los españoles manejan diferentes acentos. Me parece un gran aporte a este tipo de producciones que tienden a hablar en un lenguaje muy neutro.
He leído algunas criticas que consideran excesiva la duración de algunas escenas pero es algo que no me ha molestado, pues la serie en ningún momento pierde su suspense y el trabajo audiovisual es una delicia. A pesar de que el libro se me ha hecho difícil de terminar, la serie no me generó molestia cuando se detenía en detalles.
Finalmente quisiera mencionar que El tiempo entre costuras es una prueba de que en el mundo hispanohablante se pueden realizar series de épocas de gran calidad y que éstas no son un patrimonio exclusivo de la industria anglosajona.
Oye no tenía idea que esta serie o libro existían y ahora tengo muchas ganas de darle una mirá <3 siempre me había preguntado por qué no invertían en una serie de época de buen nivel, la historia de los hispanoablantes es sumamente entretenida (no necesariamente centrándose en personajes emblemáticos) y desconocida audiovisualmente, que lata que no haya tenido demasiado éxito): intentaré verla prontito <3 gracias por la reseña, saludos Naty!
ResponderBorrar¡Dale una oportunidad! Sí, es una lata ya que aquí se pierden grandes producciones.
BorrarSaludos.